Llegué a Bogotá en 2011 desde Bucaramanga, con una maleta llena de sueños y los bolsillos vacíos. No tenía apellido, no tenía «palanca» y, siendo brutalmente honesta, hubo días en los que pasé hambre. Caminaba para ahorrarme el pasaje y contaba cada moneda porque entendía que, en una ciudad tan cruel y costosa, un error de cálculo significaba no comer.
Esa experiencia me marcó más que cualquier maestría. Me enseñó que el dinero no es solo papel: es tranquilidad, es libertad y es seguridad.
Hoy, después de 13 años explicándole la economía al país en Caracol, W Radio y ahora en mi canal de YouTube, he llegado a una conclusión alarmante: Colombia es un país financieramente analfabeta. Y lo digo con dolor, no con juicio. Nos lanzan a la vida adulta a firmar créditos con el ICETEX, a sacar tarjetas de crédito y a votar reformas pensionales sin habernos enseñado jamás cómo funciona el dinero.
¿Qué es la Analfabetización Financiera?
La Analfabetización Financiera es la incapacidad de comprender cómo funcionan los conceptos económicos básicos que gobiernan tu vida diaria: el interés compuesto, la inflación, el riesgo y el ahorro.
- Un ciudadano que no entiende de economía es una presa fácil. Es vulnerable ante el banco que le cobra intereses abusivos, ante el estafador de la pirámide de turno y, lo más grave, ante el político populista que le promete «todo gratis» sin explicarle quién va a pagar la cuenta.
Trigonometría vs. Tasa de Usura: El fallo del sistema educativo
¿Recuerdas haber pasado horas en el colegio tratando de despejar la X en una ecuación compleja o memorizando los afluentes de un río que jamás visitarás? Yo también.
Ahora pregúntate: ¿Alguna vez te enseñaron en el colegio cómo leer un extracto bancario? ¿Te explicaron qué pasa si pagas solo el «pago mínimo» de tu tarjeta? ¿Te enseñaron cómo declarar renta o cómo funciona un crédito hipotecario?
La respuesta probablemente es NO. Y esa es la raíz de la desigualdad en Colombia.
El costo de no saber
El sistema actual nos forma para ser empleados obedientes, pero no para ser dueños de nuestro destino económico. Mira la diferencia entre lo que aprendemos y lo que necesitamos:
| Lo que nos enseña el colegio hoy | Lo que propongo que enseñemos (Ley Sol Suárez) |
| Trigonometría abstracta: Útil para ingenieros, olvidada por el 90%. | Interés Compuesto: Entender cómo tu deuda crece o cómo tu ahorro se multiplica. |
| Historia de guerras pasadas: Fechas y nombres de memoria. | Historia de las Crisis Económicas: Por qué ocurren la inflación y las burbujas para no repetirlas. |
| Obediencia y repetición. | Emprendimiento y Riesgo: Cómo crear valor, formalizar una empresa y generar empleo. |
| Teoría política. | Lectura de Presupuesto Público: Saber de dónde saca plata el Estado para no creer promesas falsas. |
Mi Propuesta: Tu Economía, Tu Poder
Mi lema de campaña es una convicción profunda. Tu economía, tu poder significa que cuando entiendes los números, nadie te mete los dedos a la boca.
Como candidata a la Cámara de Representantes por Bogotá (#108 en el tarjetón), mi bandera principal, y la razón por la que acepté este reto, es transformar la educación en Colombia.
El Plan de los 3 Niveles:
No hablo de una charla motivacional de dos horas. Hablo de una reforma curricular seria:
- Bachillerato (6° a 11°): Cátedra obligatoria de Finanzas Personales. Que ningún niño se gradúe sin saber qué es el ahorro, el presupuesto y el peligro de la deuda mala.
- Universidad y Técnicos: Módulos transversales de tributación y emprendimiento. No importa si estudias artes, medicina o derecho; vas a tener que pagar impuestos y manejar un presupuesto. Debes saber cómo hacerlo.
- Ciudadanía Activa: Campañas pedagógicas desde el Estado para explicar las reformas. Basta de textos técnicos incomprensibles. El Estado tiene la obligación de «traducir» la economía, tal como lo he hecho yo en el periodismo.
Un ciudadano educado es un ciudadano menos asustado
En mi vida, hay un antes y un después de entender la economía. Cuando entiendes, el miedo desaparece y es reemplazado por la estrategia.
Hoy vemos políticos anunciando alzas del salario mínimo del 20 % o 25 % y la gente aplaude, sin entender que eso puede disparar la inflación y, a la larga, hacer que ese salario compre menos cosas. Eso es populismo aprovechándose de la ignorancia.
Si logramos que la próxima generación de bogotanos entienda la relación entre productividad y salario, o entre gasto público e impuestos, tendremos votantes críticos que exigirán soluciones reales, no milagros.
No soy financiera, soy tu traductora
No soy una «influencer» financiera que te va a decir «compra Bitcoin» o «invierte en esta plataforma». Eso es irresponsable.
Soy una Periodista Económica. Mi trabajo, y mi promesa en el Congreso, es investigar, vigilar y traducir.
- Voy a vigilar que no aprueben leyes que quiebren al país.
- Voy a traducir la letra menuda de las reformas para que sepas cómo te afectan.
- Y voy a luchar para que la educación financiera sea un derecho, no un privilegio de los ricos.
Bogotá me dio las oportunidades que en mi región no encontré, pero también me enseñó que la ciudad es dura con quien no sabe administrar. Vamos a cambiar eso. Vamos a darle a nuestros hijos la herramienta más poderosa para su futuro: Criterio Económico.
¿Estás cansado de que la política sea puro discurso y cero técnica? Apóyame este marzo marcando el #108 de Ciudadanos Renovemos.